July 24, 2018

Días de 105 grados Fahrenheit (40.5C) en la región metropolitana de Dallas-Fort Worth-Arlington podrían cuadruplicarse para mediados de siglo, y crecer siete veces para finales de siglo.

WASHINGTON (24 de Julio de 2018)—En semanas recientes, olas de calor paralizantes, y en algunos casos letales, han azotado a muchos países del mundo, incluyendo Japón, el Reino Unido, y ahora la zona sur-central de los Estados Unidos. Aunque las altas temperaturas no son atípicas en esta región, el calor registrado en los últimos días ha batido los registros. El área metropolitana de Dallas-Fort Worth-Arlington, donde las temperaturas alcanzaron los 109 grados Fahrenheit (casi 43C), ha sido particularmente afectada. 

El calor extremo en el área metropolitana de Dallas-Fort Worth-Arlington está proyectado a ser más común a medida que el planeta se caliente debido a las emisiones de carbono como resultado de la actividad humana, según un nuevo análisis de la Union of Concerned Scientists (UCS). Entre 1979 y el 2012, esta área experimentó 13 días anuales de calor extremo en los cuales el índice de calor—es decir, la sensación térmica—excedió los 105 grados Fahrenheit (40.5C). Las condiciones en Dallas probablemente llevarán al National Weather Service a emitir advertencias de altas temperaturas. El número de días en los cuales el índice de calor rebasará los 105 grados Fahrenheit (40.5C) está proyectado a aumentar a un promedio de 56 días anuales para mediados de siglo, o el equivalente a casi dos meses de calor excesivo, según los cálculos de UCS. A final de siglo, el número de días de calor extremo pasará a 94, el equivalente a más de tres meses de estas condiciones extremas, si la superficie de la tierra continúa calentándose al ritmo que lo viene haciendo (llegando a 3.7C para el 2100).

“Lo que alguna vez fue considerado temperaturas récords serán lo normal”, dijo Juan Declet-Barreto, científico climático con el programa de Clima y Energía de UCS. “El calor extremo en Dallas y otras zonas ejemplifica lo que los Estados Unidos experimentará con más regularidad si el gobierno federal fracasa en implementar políticas que frenen el calentamiento.

“Un incremento en la cantidad de días de calor extremo pudieran tener efectos catastróficos y costosos para la salud de las personas y para comunidades enteras. Las altas temperaturas pueden causar mayor evaporación, causando que las plantas pierdan agua, y diezmando las reservas de agua. La demanda de electricidad, que aumenta durante las olas de calor, puede causar interrupciones en el servicio de electricidad en momentos en que la pérdida del aire condicionado pudiera ser letal. De igual manera, el calor extremo puede ser riesgoso para niños, ancianos, residentes de bajos recursos y trabajadores que laboran a la intemperie, quienes podrían ser más propensos a sufrir complicaciones de salud por el calor, y podrían tener acceso limitado al aire acondicionado”.

UCS solo examinó el aumento probable de las temperaturas en el área metropolitana de Dallas-Fort Worth-Arlington, pero otras áreas de Texas podrían experimentar aumentos similares en las próximas décadas. La frecuencia de días de calor extremo letales podría ser significativamente más baja que las proyecciones de UCS, si las emisiones asociadas al calentamiento global son reducidas drásticamente, un resultado que el Acuerdo de París está tratando de alcanzar.

Haga clic acá para ver un análisis sobre la conexión entre el cambio climático y los evento climáticos extremos (en inglés).

Si tiene preguntas o quisiera entrevistar a Juan Declet-Barreto, por favor contacte a Ashley Siefert Nunes por email [email protected] o por teléfono 202-331-5666.

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